Cierto es que este sistema había tenido un adversario encarnizado en el señor Elías de Beaumant, sabio de autoridad bien sentada, quien sostenía que el terreno de Moulin- Quignon no pertenecía al diluvium, sino a una capa menos antigua, y, de acuerdo en este particular con Cuvier, no admitía que la especie humana hubiese sido contemporánea de los animales de la época cuaternaria