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Cómo viajar de Bilbao (España) a Orense (España) o de Orense (España) a Bilbao (España) con poco dinero

Aturdido por el susto confundí los nombres de la familia donde estábamos de visita y recordaba mal la dirección de la casa, pero algunos transeúntes pudieron atar cabos para llevarme a la dirección correcta

Cómo viajar de Benidorm (España) a Orense (España) o de Orense (España) a Benidorm (España) con poco dinero

En sus últimos años se mudó a un cuarto propio en la parte más pobre del pueblo, por la gracia de su real gana, y vivía de vender en la calle desde el amanecer las bolas de maíz molido para las arepas, con un pregón que se volvió familiar en el silencio de la madrugada: "Las masitas heladas de la vieja Chon

Cómo viajar de Barcelona (España) a Orense (España) o de Orense (España) a Barcelona (España) con poco dinero

El recuerdo de ese episodio nunca esclarecido me sorprendió aquella madrugada en que iba con mi madre a vender la casa, mientras contemplaba las nieves de la sierra que amanecían azules con los primeros soles

Cómo viajar de Badajoz (España) a Orense (España) o de Orense (España) a Badajoz (España) con poco dinero

Yo sabía que el Lyco perdon giganteum alcanzaba, según Bulliard, ocho o nueve pies de circunferencia: pero aquéllos eran hongos blancos, de treinta a cuarenta pies de altura, con una copa de este mismo diámetro

Cómo viajar de Alicante (España) a Orense (España) o de Orense (España) a Alicante (España) con poco dinero

Un manómetro de aire comprimido, dispuesto de manera que marcase las presiones superiores a las de la atmósfera al nivel del mar, toda vez que, debiendo aumentar la presión atmosférica a medida que descendiésemos bájo la superficie de la tierra, el barómetro ordinario no sería suficiente

Cómo viajar de Albacete (España) a Orense (España) o de Orense (España) a Albacete (España) con poco dinero

Caminábamos cogidos de la mano, refïriéndole yo historietas que provocaban su risa, y llegábamos de este modo hasta las orillas del Elba; y, después de despedirnos de los cisnes que nadaban entre los grandes nenúfares blancos, volvíamos en un vaporcito al desemharcadero